Cuando se piensa en instalar aerotermia en una vivienda, muchas veces la atención se centra en la potencia de la bomba de calor, el ahorro energético o en si funcionará con suelo radiante o radiadores. Sin embargo, hay una decisión aparentemente sencilla que puede influir notablemente en el funcionamiento de toda la instalación: dónde colocar la unidad exterior de aerotermia.
No basta con buscar un hueco donde “quepa la máquina”.
La unidad exterior necesita intercambiar grandes cantidades de aire con el ambiente, evacuar correctamente el agua producida durante determinadas fases de funcionamiento, mantenerse accesible y trabajar sin transmitir vibraciones ni provocar molestias acústicas.
Por eso, una ubicación que parece cómoda desde el punto de vista estético puede no ser la mejor técnicamente.
¿Qué hace exactamente la unidad exterior?
La unidad exterior contiene algunos de los componentes principales de la bomba de calor, entre ellos el ventilador, el intercambiador y, dependiendo del sistema, el compresor y parte del circuito frigorífico.
Su función consiste en aprovechar la energía presente en el aire exterior para transferirla al sistema de calefacción y agua caliente de la vivienda.
Para conseguirlo necesita mover una cantidad considerable de aire.
Esto explica una de las reglas más importantes de cualquier instalación:
La unidad exterior debe poder respirar.
Encerrarla, pegarla excesivamente a una pared o situarla frente a un obstáculo puede dificultar el flujo de aire y reducir el rendimiento del equipo.

¿Dónde se puede colocar la unidad exterior de aerotermia?
En una vivienda unifamiliar existen varias ubicaciones habituales.
En el jardín o patio
Suele ser una de las mejores opciones cuando existe espacio disponible.
La unidad puede instalarse sobre una bancada firme, dejando libres las zonas necesarias para la entrada y expulsión de aire.
También facilita normalmente el acceso para mantenimiento.
Conviene, sin embargo, evitar colocarla inmediatamente junto a dormitorios, zonas de descanso o parcelas vecinas si existe otra alternativa.
En una terraza
También puede funcionar perfectamente siempre que la terraza tenga suficiente ventilación.
El problema aparece cuando se trata de terrazas pequeñas, muy cerradas o rodeadas de paredes.
La unidad expulsa aire que puede terminar rebotando contra esas superficies y volver hacia la propia máquina.
Ese fenómeno de recirculación puede perjudicar el intercambio térmico.
En una fachada
Es posible técnicamente en determinados casos, aunque deben estudiarse cuestiones estructurales, acústicas, estéticas y urbanísticas.
Además, cuando hablamos de edificios en régimen de propiedad horizontal pueden existir condicionantes derivados de la comunidad de propietarios.
En una cubierta
Las cubiertas planas pueden ser una buena ubicación porque suelen ofrecer una ventilación excelente y alejan el equipo de las zonas habitables.
Pero tampoco deben instalarse sin estudiar previamente la solución.
Hay que comprobar el soporte, las vibraciones, el acceso posterior para mantenimiento y el recorrido de las tuberías hasta el resto de la instalación.
¿Qué distancia hay que dejar alrededor de una unidad exterior de aerotermia?
Esta es probablemente una de las preguntas que más se repiten.
Y la respuesta correcta es:
Depende del equipo.
No existe una distancia universal válida para todas las bombas de calor.
Cada fabricante establece en su manual de instalación unas separaciones mínimas en función de la posición de paredes, techos y otros obstáculos.
Además, no necesita el mismo espacio una unidad completamente abierta por delante que otra instalada entre tres paredes.
Por eso pueden encontrarse recomendaciones diferentes según el modelo.
Como referencia, suelen necesitarse espacios libres detrás y en los laterales y una zona considerablemente mayor delante de la salida de aire.
Pero las medidas definitivas deben obtenerse siempre del manual técnico del equipo concreto.
En una instalación profesional, primero se selecciona el equipo y posteriormente se comprueba que la ubicación prevista cumple esas condiciones.
No debería hacerse al revés.

El error de esconder demasiado la máquina
Una de las situaciones que encontramos con frecuencia cuando se estudia dónde instalar una unidad exterior es la preocupación estética.
Es comprensible.
Nadie quiere colocar una máquina visible en la zona más agradable de su vivienda.
El problema aparece cuando intentamos ocultarla completamente mediante:
- cerramientos;
- muebles;
- celosías demasiado cerradas;
- pequeños cuartos;
- vegetación muy próxima;
- paredes construidas alrededor.
Una pantalla visual puede ser compatible con la instalación siempre que mantenga el flujo de aire necesario.
Pero encajonar una bomba de calor es una mala idea.
Si el equipo no puede mover aire correctamente, tendrá que trabajar en condiciones menos favorables.
¿Se puede colocar debajo de un porche?
Sí, en algunos casos.
Pero no por el simple hecho de estar al aire libre significa que cualquier porche sea adecuado.
Hay que estudiar:
- altura disponible;
- apertura frontal;
- distancia a las paredes;
- posibilidad de recirculación del aire;
- ventilación general de la zona.
Un porche muy abierto puede funcionar perfectamente.
Uno pequeño y prácticamente cerrado puede comportarse de forma muy diferente.
El ruido de la unidad exterior
Las bombas de calor modernas pueden funcionar con niveles acústicos muy contenidos, pero eso no significa que la ubicación sea irrelevante.
La percepción del ruido depende de muchos factores:
- modelo y potencia de la bomba de calor;
- velocidad del ventilador;
- régimen de funcionamiento;
- distancia;
- existencia de paredes próximas;
- transmisión de vibraciones;
- orientación de la máquina;
- nivel de ruido ambiental.
Por ejemplo, una unidad instalada en una zona abierta puede resultar menos perceptible que la misma unidad colocada dentro de una esquina formada por varias paredes.
Las superficies pueden reflejar el sonido.
Por eso también conviene evitar, cuando sea posible, situar la unidad justo debajo o al lado de una ventana de dormitorio.
Atención a las vibraciones
No todo el ruido procede directamente del ventilador o del compresor.
Una instalación incorrecta puede transmitir vibraciones hacia la estructura de la vivienda.
Por ese motivo es importante disponer de:
- una base adecuada;
- soportes correctamente dimensionados;
- elementos antivibratorios cuando sean necesarios;
- una fijación adecuada al tipo de superficie.
Una bomba de calor correctamente instalada no debería convertir una pared o una estructura metálica en una caja de resonancia.
¿Se puede colocar junto a la casa del vecino?
Debe estudiarse con especial cuidado.
Aunque la máquina esté situada dentro de nuestra parcela, la instalación tiene que cumplir los requisitos acústicos aplicables.
Además, desde un punto de vista práctico, suele ser aconsejable evitar orientar directamente la descarga de aire hacia una ventana, terraza o zona de descanso de una vivienda colindante.
Elegir correctamente la ubicación desde el principio resulta mucho más sencillo que intentar solucionar posteriormente un problema acústico.
¿La lluvia afecta a la unidad exterior?
Las unidades exteriores están diseñadas precisamente para funcionar en el exterior.
Por tanto, no necesitan encerrarse para protegerlas de una lluvia normal.
De hecho, intentar proteger excesivamente la máquina mediante estructuras cerradas puede generar un problema mayor al impedir la ventilación.
Lo importante es realizar la instalación siguiendo las indicaciones del fabricante y garantizar una correcta evacuación del agua.
Un detalle que se olvida: el agua de condensación y desescarche
Durante el funcionamiento de una bomba de calor pueden producirse condensaciones y agua procedente de los ciclos de desescarche.
Especialmente durante días fríos y húmedos puede generarse una cantidad apreciable de agua alrededor de la unidad exterior.
Por eso hay que prever cómo se evacuará.
No conviene descubrir después de instalar la máquina que el agua termina:
- atravesando una zona de paso;
- cayendo sobre una terraza;
- formando charcos;
- llegando a la propiedad contigua.
La gestión del drenaje debe formar parte del diseño de la instalación.
En Galicia, humedad y desescarche merecen especial atención
El clima gallego añade un factor importante.
Durante el invierno podemos encontrarnos simultáneamente con bajas temperaturas y una elevada humedad ambiental.
En determinadas condiciones puede formarse hielo sobre el intercambiador exterior.
La bomba de calor realiza entonces automáticamente un ciclo de desescarche para eliminarlo.
Es un funcionamiento completamente normal.
Pero refuerza la necesidad de instalar correctamente la unidad y disponer de una buena evacuación del agua generada.
Tampoco conviene alejarla innecesariamente
Después de hablar de ruido, puede parecer que la solución consiste simplemente en llevar la unidad exterior al punto más alejado posible de la vivienda.
Tampoco necesariamente.
Cuanto mayor sea la distancia entre los componentes de la instalación, mayor puede ser la longitud necesaria de tuberías y más compleja la ejecución.
Los propios fabricantes establecen longitudes y desniveles máximos permitidos entre unidades.
Por tanto, buscamos un equilibrio entre:
ventilación + acústica + distancia + accesibilidad + integración estética.
La máquina tiene que poder mantenerse
Otro error frecuente consiste en instalar una unidad exterior en un lugar al que prácticamente no se puede acceder después.
Una bomba de calor necesita inspecciones y mantenimiento.
El técnico debe poder llegar al equipo y desmontar los paneles necesarios.
Una ubicación puede cumplir perfectamente las distancias de ventilación y, sin embargo, resultar muy incómoda para trabajar.
Esto debe estudiarse antes de instalar.
Vegetación alrededor de la unidad exterior
Las plantas pueden ayudar visualmente a integrar la bomba de calor en un jardín.
Pero no deben bloquear la entrada ni la salida de aire.
Además, arbustos y vegetación pueden crecer considerablemente con el tiempo.
Una distancia adecuada cuando se realiza la instalación puede desaparecer dos años después si la vegetación no se mantiene controlada.
También es recomendable evitar acumulaciones de hojas alrededor del equipo.
7 errores frecuentes al elegir la ubicación
1. Elegir primero el hueco y después la máquina
Cada modelo tiene sus propias dimensiones y distancias de instalación.
2. Encerrarla para que no se vea
La estética nunca debería comprometer el movimiento de aire.
3. Instalarla junto a un dormitorio
Incluso un equipo silencioso puede resultar más perceptible durante la noche.
4. No estudiar las vibraciones
Especialmente cuando se instala sobre estructuras o soportes fijados al edificio.
5. Olvidarse del desagüe
El agua generada tiene que terminar en algún sitio.
6. Instalarla en una esquina muy cerrada
Puede favorecer tanto las reflexiones acústicas como la recirculación del aire.
7. Dejarla prácticamente inaccesible
Algún día habrá que realizar una revisión o reparación.
Entonces, ¿cuál es el mejor sitio?
No existe una ubicación perfecta que sirva para todas las viviendas.
En una casa puede ser una fachada lateral.
En otra, una bancada en el jardín.
En otra, una terraza.
Y en determinadas instalaciones, una cubierta.
La mejor ubicación será aquella que permita simultáneamente:
- buena circulación de aire;
- cumplimiento de las distancias del fabricante;
- bajo impacto acústico;
- mínima transmisión de vibraciones;
- evacuación adecuada del agua;
- recorrido razonable de tuberías;
- acceso para mantenimiento;
- integración estética.
La ubicación también forma parte del rendimiento de la aerotermia
Una instalación de aerotermia no consiste únicamente en seleccionar una bomba de calor eficiente.
La forma en la que se integra en la vivienda también determina el resultado final.
Una buena planificación evita problemas de ruido, facilita el mantenimiento y permite que el equipo trabaje en las condiciones para las que fue diseñado.
En Instalaciones Pintos estudiamos las características de cada vivienda antes de determinar la ubicación y configuración más adecuada del sistema de aerotermia.
Si estás pensando en instalar aerotermia en Pontevedra o alrededores, podemos estudiar la vivienda y valorar qué solución resulta más adecuada tanto desde el punto de vista energético como técnico.

